El casco, un complemento de moda
Desde hace unos años el tema de los complementos, en lo que se refiere a la moda masculina, ha ido cogiendo una relevancia excepcional. Después de los pañuelos, las corbatas, los cinturones, los bolsos y las carteras; ahora ha llegado el momento de los cascos.
Marcas como Armani, DSquared2, Louis Vuitton, Prada o la archiconocida Momo Design han introducido el casco en el mundo de los complementos de moda con muchísima fuerza, con diseños atrevidos, y elegantes pero sin dejar de lado la seguridad.
Todas estas marcas han cuidado muchísimo los detalles y han utilizado materiales de última tecnología como la fibra de carbono. Cascos dirigidos a un hombre urbano, elegante, moderno y muy sofisticado, que cuida mucho de su imagen pero que no olvida la seguridad. Pero por encima de todas estas marcas, por su sofisticación y exclusividad, Ruby Atelier se corona como el rey del lujo en el sector de los cascos.
Inspirados en los cascos de los años ‘60 y ’70 al más puro estilo “Easy Rider” la marca francesa se caracteriza a simple vista por el excelente trabajo de pintura. El diseñador parisino Jerôme Coste ha diseñado una colección extraordinaria, con modelos elegantes, con un punto trasgresor, con un toque retro, característico de la época más hippie, y muy pero muy lujosos.
También destacar el trabajo con la piel de cordero del interior, el cuidadoso esmero a la hora de diseñar los detalles y el embellecedor cromado que bordea todo el casco. En lo que se refiere a la seguridad, decir que los cascos Ruby están realizados en fibra de carbono, que garantiza la máxima resistencia a la vez que ligereza
En definitiva podemos considerar los cascos como un complemento en auge en la moda masculina.
Laura Encursiva (Fotógrafa)
Fotógrafa, 21 años, valenciana de nacimiento y residente.
www.flickr.com/photos/encursiva/
www.lauraencursiva.blogspot.com
¿Cuándo decidiste dedicarte a la fotografía?
Fue algo que surgió hace 4 años. De repente cogí una cámara y me entusiasmé. También influye el manejo de los programas como Photoshop, que me llamó muchísimo la atención, por eso decidí ver qué podía conseguir con esas herramientas a nivel artístico.
¿Cuáles son las principales publicaciones con las que has colaborado hasta ahora?
He colaborado con LaMilk Magazine (Valencia), Ling Magazine (Barcelona) y una vez para Vanidad.
¿Con qué genero fotográfico te sientes más segura o cómoda y por qué?
El retrato es el que más me gusta, el cuerpo humano y sus formas, el rostro y las miradas, todo esto son cosas que me tienen enganchada. La fotografía de moda es perfecta para retratar esto.
¿Qué personaje te gustaría fotografiar?
Me gustaría hacerle fotos a Chlöe Sevigny porque me encanta toda ella, además de que tiene un estilazo.
¿La imagen está “ahí” y el fotógrafo debe saber verla o la realidad no basta y hay que componerla?
Puedes hacer las dos cosas, cada mirada es un mundo, algunos prefieren la realidad tal como la ven, otros prefieren crear a partir de esa imagen. Lo que está claro es que nunca habrá una mirada igual que otra.
¿Cuándo fotografías moda, qué estilo dirías que imprimes a tus imágenes?
La verdad es que al fotografiar moda tienes que tener en cuenta la prenda y el estilismo, que se vea bien, eso es lo más importante. Sabiendo eso ya le doy mi mirada, supongo que mi estilo personal es que me gusta que no haya dramatismo en las imágenes y que sea algo fácil de digerir, fresco y agradable, tanto en moda como en mi trabajo personal.
Más allá de tus imágenes, ¿cómo es tu relación con la moda? ¿Tienes un estilo definido al vestir?
Mi relación con la moda no va más allá de mis imágenes, quiero decir, me ha interesado lo normal, aunque con esto de hacer fotos de moda cada vez voy interesándome un poquito más. En cuanto a mi estilo, la verdad es que no me vuelvo loca a la hora de vestirme, me gusta lo sencillo, unos pantalones vaqueros y una camiseta de tirantes básica por ejemplo, aunque sí que me gusta a veces darle un toque ‘fuerte’ según el día.
¿Crees que el no estar especialmente interesada en la moda a nivel personal es lo que le da a tus imágenes ese punto tan fresco?
No lo sé, quizás me gusta que sean fotos más naturales, con vida dentro, y no algo estático y sin ningún sentido. Hay muchos que piensan que la fotografía de moda es algo vacío y está por debajo de lo ‘artístico’. Yo creo que no tiene por qué ser así, hay que restarle esa superficialidad que caracteriza a la fotografía de moda y crear. No es tan fácil como la gente se cree.
¿Tienes estilista ‘de cabecera’ o depende de quien te comisione el trabajo?
Tengo la suerte de que mis amigos a parte de ser muy buenos modelos tienen muchísima idea de estilismos, así que nos las arreglamos, por otro lado sí que he trabajado con varios estilistas.
¿Y cómo es tu experiencia con los estilistas?
Hay de todo tipo, buenas y malas. Hay algunos que se quieren meter demasiado en la dirección de la foto y se creen que trabajas para ellos, otros que te dan las prendas y se involucran lo necesario. Prefiero mil veces a los segundos que a los primeros.
La fotografía deja multitud de anécdotas absurdas, surrealistas, divertidas… ¿Se te ocurre alguna que contarme?
La mejor es la última vez con Victor Pao (antes Luxoir), nos volvíamos en coche después de una sesión de fotos cargadísimos y cansadísimos. En una rotonda había un control policial y no sé qué nos verían, a parte del coche lleno de cosas, pero nos pararon y nos hicieron explicarles qué hacíamos allí con todo aquello. Les contamos que veníamos de hacer una sesión de fotos, pues bien, me tocó enseñarle al policía las fotos en la camara (con su fecha y su hora) y lo ‘mejor’ de todo era escuchar los comentarios que hacía el poli, “uy, qué bonita”, “¡anda!”… Nos hizo mucha gracia, obviamente, después de eso, nos dejaron marchar, ¡pero estuvimos retenidos como 10 minutos!
¿Para qué usas principalmente MySpace?
Principalmente lo uso para darme a conocer, para que la gente entre y directamente clike en el link que lleva a mi galería de fotos. Hasta ahora el MySpace me ha dado muchas alegrías en cuanto a trabajo.
¿Utilizas otros formatos como el blog, fotolog, FaceBook, etc…?
Sí, uso de todo, soy una adicta a Internet, tengo fotolog, Flickr, MySpace, FaceBook, blog… ¡y más cosas que ni me acuerdo!
Ya que eres una chica tan internaútica, dime tres descubrimientos de MySpace, Blogs, etc… que no debiéramos perdernos.
Un diseñador-ilustrador que me encanta es Aitor Throup. También hay una madrileña preciosa, Russian Ready, que tengo el placer de conocer y que hace música mágica. Y Annie Leibovitz, fotógrafa de Vogue, Vanity Fair, Rolling Stone… es increíble.
Have a nice day! (¡Qué tengas un buen día!, para que nos enteremos)
Si vas con botas de agua en un día de lluvia seguro que lo tendrás. Y es que no hay nada más incómodo que acabar con los pies empapados después de una jornada de chaparrón continuo. Para evitarte el mal trago, el andar con el ‘plaf plaf’ todo el día y el ganarte todas las papeletas para pillar un buen resfriado, nada mejor que unas botas de agua en tus lindos pies. Si hablaran te lo agradecerían.
En Gioseppo lo tienen claro y por eso siguen apostando por las botas de agua. Este invierno la premisa es contundente, vitalista y energizante, ‘Have a nice day!‘ Además la marca lanza una selección de calzado que llama la atención por su funcionalidad, originalidad, descaro y fuerza. Una colección invernal, Dark Fashion, en la que destacan como no podía ser de otro modo las botas de agua.
De colores lisos, estampado animal o de lo más ochentas. Así son ellas. Las hay hasta con cordones, cierres laterales o hebillas delanteras. Y para la campaña publicitaria Vinila Von Bismark, la rompedora voz de Kracovia, una declaración de intenciones en toda regla.
Pero eso no es todo y como marca comprometida que es, Gioseppo se apunta al carro de la ecología y crea una colección de modelos de ‘homewear’ en la que de cada par vendido la firma destina el 5% del ingreso a la Fundación WWF/ADENA para luchar contra el cambio climático. Y… ¡qué tengas un buen día!
El neo-dandy de Luca Larenza
Una pequeña colección pero con estilo formada por tops tanto para hombre como para mujer conforma la propuesta de temporada de Luca Larenza, un joven diseñador italiano que tuvo su primer acercamiento a la moda haciendo un MBA en empresas de Moda en el ISEM de Madrid. Luca siempre se había mostrado como un joven inquieto ya que al mismo tiempo que estudiaba Derecho, pintaba graffitis por toda Europa. Su gran oportunidad en el mundo de la dio el apoyo recibido de Ángelo Fusco que vio en él un diamante en bruto y que, seguramente, no le extrañará la popularidad de la que goza su protegido actualmente en Italia.
Las colecciones de Luca Larenza aúnan el encanto del más puro british style con el sello netamente milanés, renovando la clásica forma de entender el casual chic desde una perspectiva muy sport. Se inspira en deportes como el golf o el padel para crear unas prendas con actitud de dolce vita y unas calidades excelentes propiciadas por el uso de la lana extrafina merina 100% con cashmere, punto de seda o algodón-lino.
Sus cárdigans, jerséis, sudaderas, camisas y polos ostentan un toque muy college al aplicarle escudos con líneas muy sencillas que recuerda a los que vienen insertados en los uniformes de colegio privado. En definitiva, podemos decir que Larenza define a un neodandy que se deleita con estas delicatessen para jóvenes con gustos selectos que quieren denotar estilo y actitud.
Inglaterra, esencia de lo cool
No existe país en el mundo que represente mejor la modernidad que Inglaterra. Cool-hunters de todo el mundo se dirigen a Candem Town dispuestos a captar tendencias con sus cámaras y diseñadores recuerdan su historia para inspirarse. Pero, ¿qué tiene Inglaterra para acaparar tanta atención y expectación? ¿Qué tiene el estilo inglés que no tenga el de cualquier otra nacionalidad? ¿Qué hace de Londres, Liverpool y Brighton ciudades que ningún interesado en moda se pueda perder?
Inglaterra para mí supone la mejor medicina después de épocas duras de trabajo, y siempre que voy me encuentro en el mismo dilema. Es curioso percibir la gran diferencia que existe, dentro de una misma ciudad, entre el estilo de ellos y el de ellas. Sí, en todos los lugares es así, pero en Inglaterra la balanza no se inclina a favor de las chicas, sino de los chicos.
La chica inglesa normal no es normal. No leen revistas de moda, ni saben quién es Vivienne Westwood, pero juran y perjuran ser el colmo de la sofisticación. Ellas buscan destacar al precio que sea. Por eso acuden a discotecas y pubs de moda en limusina alquilada, con leggins dorados, tutús fucsias, abrigos de leopardo y tatuajes por toda su anatomía. Chillan, no saben comportarse y son maleducadas. Son grotescas.
Sin embargo el chico inglés es todo lo contrario. Busca un look que no le haga destacar y lo más interesante de todo: busca aparentar que no le preocupa un comino si lo que lleva puesto está o no de moda. Su aspecto es siempre desenfadado y despreocupado, pero siempre en apariencia. La moda les da igual, porque ellos están por delante, las tendencias las crean, no las siguen, fuman tabaco de liar y hacen el tradicional corte de manga inglés, pero llevan dentro la esencia de lo cool y saben cómo hacerlo para que, lejos de ser maleducado, sea lo más estiloso que se pueda imaginar.
No sé si será por cuestiones históricas o sociales, pero el chico inglés lleva dentro esa esencia que le hace ser como son, que los convierte en estilo con mayúsculas. Porque ellos no se ponen lo que está de moda, sino que convierten en moda todo lo que se ponen.
Amor a las ‘peSetas’
Los que seguimos refunfuñando por la llegada del euro y la cantidad de moneditas de ‘cobre’ que se nos acumulan en los bolsillos, aún podemos ponernos nostálgicos con nuestra querida rubia: la Peseta. Así es como se llaman nuestros protagonistas de hoy (peSeta), una marca de complementos que empezó en la moda allá por los 90. Con unas señas de identidad propia, sus creaciones no le pasan desapercibidas ni al mismísimo Marc Jacobs. Un buen día, el diseñador vio una de sus piezas, el Bolsaco, y le gustó tanto que decidió colaborar con ellos y ponerlo a la venta en sus tiendas.
Para esta temporada, la niña mimada es el ‘Bolsomochila’. Inspiración ‘casadelaabuela chic’ en las telas, con estampados de tapices selváticos o del sofá de toda la vida. Sus nombres, originales, por supuesto: ‘Cristo Salvaje’, ‘Yinye’ o ‘Remeber’. Hablamos con Jaime Sevilla, uno de los componentes de la marca.
¿Cómo empezasteis en este complicado mundo?
Todo surgió con Laura Martínez, la fundadora, quien hacía carteras y otros complementos para ella misma y para sus amigos. Una vez, estando en Nueva York, una japonesa le compró muchas piezas para su galería de Tokio. Entonces se decidió a vender y surgió ‘peSeta’ como marca.
El ‘bolsaco’ lo creasteis a partir de unos viejos sacos de correos. ¿De dónde sacáis la inspiración?
Las cosas de peSeta parten del amor (o fijación enfermiza, casi) por las telas y de las ganas de hacer cosas bonitas y bien hechas, ya sea una cartera o un delantal reversible. Cuidamos mucho el detalle, que cada pieza sea un poco diferente a la siguiente aunque pertenezcan a la misma cosecha. Hasta ahora, hemos hecho muchos productos diferentes, en series limitadas, numeradas y con nombre. Nunca repetimos cosechas. Cuando un modelo se acaba, se hace otro diferente. Actualmente, estamos inmersos en medio de cambios productivos importantes, especialmente con las telas. Nos gusta buscar por el mundo.
Más que bolsos, parecen vuestros hijos, ¿de dónde viene esa locura de nombres con que bautizáis cada pieza?
En cada etiqueta se puede ver de dónde vienen los materiales, cuándo se hizo y el nombre y número de serie. En cuanto a los nombres de cada pieza… tienen un componente surreal. Bueno, más bien mongólico (risas).
Tenéis tienda propia y seguís sumando puntos de venta, ¿llegará peSeta a conquistar el mundo?
En 2006 abrimos la tienda de Madrid, en la calle Noviciado, 9. Hasta entonces habíamos estado llevando nuestras cosas a otras tiendas, como las del Museo Reina Sofía y el MACBA o galerías como ‘Mad is Mad’ y ‘Subaquática’. Cuando abrimos la tienda, lo que buscábamos principalmente era tener un taller-oficina, más que una tienda, pero de los muebles que íbamos recolectando de la calle y las ganas de ir llenándola, acabamos sucumbiendo, aunque encantados de hacerlo. Este año, por fin, hemos llegado hasta Londres.
Y hasta aquí nuestra pequeña charla. Esperamos que sigan sumando éxitos y colaboraciones. En cuanto a mí, si la religión es el opio del pueblo, yo ya tengo la mía propia: el peSetismo.
Miss Sixty pasea por Penny Lane
Los últimos coletazos de los 60’s vuelven con más fuerza que nunca. El estilo boho, por el que tanto han hecho actrices como Sienna Miller, Mischa Barton o Milla Jovovich, es el ejemplo perfecto de una tendencia que se mantiene firme pese al paso de las temporadas. Las mujeres de hoy son inteligentes y saben que nada mejor que los vaqueros, las botas altas y una camisa holgada para el día a día.
Claro ejemplo de esta apuesta es la colección otoño-invierno 08/09 de la casa italiana Miss Sixty. Las propuestas para la nueva temporada parecen sacadas del armario de Janis Joplin o de Bianca Jagger. Las lentejuelas se combinan con chalecos con pelo y las botas de caña alta quedan bien con cualquier conjunto, ya sea de día o de noche.
El boho-chic o estilo Folk no sólo es una apuesta para el día. La noche también bebe del pasado y se convierte en una larga velada de rock and roll al más puro estilo londinense. Los vestidos de Miss Sixty se dejan caer hasta el suelo con volantes por doquier y estampados psicodélicos inspirados en los vestidos de la Marisol más rebelde.
Los diferentes conjuntos de día de la marca milanesa recuerdan a la época sahariana de monsieur Saint Laurent. Siempre le gustaba decir: “me hubiese gustado inventar los vaqueros: la prenda más espectacular, práctica, relajada y despreocupada”. Pero para qué inventarlos si se pueden comprar unos pantalones acampanados en Miss Sixty.
Miss Sixty consigue con su colección rescatar del baúl de mamá las piezas más bohemias. Su pasarela mostró una alta costura hippie que revisa el final de los sesenta y lo adapta a los nuevos tiempos. Rescata el estilo de las groupies sementeras con largos vestidos floreados y abrigos de pelo largo. Una colección llena de denim que no se olvida de las mujeres más despreocupadas. Las vecinas de Penny Lane estarían orgullosas.
LOIS: Punto y final
Que la situación es muy complicada en el mundo de la moda, está claro. Que cada vez es más difícil no sucumbir al poder de la pronto-moda, está clarísimo. Pero siempre nos sorprende y nos entristece que uno de los nombres propios más míticos de nuestro país eche el cierre, y lamentablemente esto es lo que le ha pasado a una de las clásicas marcas de jeans.
La empresa Saez Merino propietaria de Lois, Caster, Caroche y Cimarron, entre otras, después de varios años arrastrando pérdidas, ha puesto el punto y final a su actividad comercial. Todo esto después de casi medio siglo de vida y de una época gloriosa en las décadas de los ’70 y ’80, gracias a celebrities del momento como el grupo ABBA o el tenista sueco Björn Borg. Una época en la que la marca de jeans del torito competía por hacerse con el dominio del mercado más fashion con Levi’s, Lee y WranglerDespués de años de intentar levantar cabeza no ha podido sucumbir a una situación económica difícil, y, por qué no decirlo, no ha sabido renovarse en un mercado cada vez más complicado y con más competencia.
Esperemos que algún día vuelva a resurgir de sus cenizas, cual ave fénix, y nos vuelvan a deslumbrar con colecciones coloristas, atrevidas y desenfadadas y muy, pero que muy, apretaditas como a las que nos tenían acostumbrados.
El Diesel más sucio
Renovarse con el mero objetivo de no morir es, desde hace un tiempo, la máxima de esta afamada firma de jeans. Diesel decide cada ciertos meses ofrecernos novedosos productos fruto de la inspiración más arriesgada y creativa, en contraste con la estridencia o extravangancia a la que otras marcas de alto renombre nos tienen acostumbrados.
La temporada pasada nos propusieron los vaqueros-bolsa, y este año para que no caiga en el olvido que están de aniversario, lanzaron Dirty Thirty. Esta línea fabricada en edición limitada, pretendía rendir homenaje y pleitesía a todos los adeptos de la marca que acudiesen a las tiendas oficiales para hacerse con los vaqueros más solicitados del momento.
El básico más antiguo, y versionado hasta la saciedad, salía a la venta el día diez; sólo unas horas bastarían para causar el furor esperado. Una convocatoria masiva que bien podría asociarse con una “manifestación fashionista” sin antecedentes.
Los alicientes para no faltar a la cita se servían en bandeja: tres XXX simbolizaban en versión romana al trigésimo aniversario, detalles exclusivos en cada diseño, dos versiones: una masculina y otra femenina junto a un precio casi simbólico, harían las delicias de los convocados.
Un día por y para los adictos al casual más “dirty”.
Putamente enamorado
Divino, es la marca de ropa urbana de Daniel Hoyos, un joven diseñador colombiano que a través de sus vivencias de barrio en su ciudad natal, Medellín, decidió un día contar historias con la ropa, cuentos que giran alrededor del amor, de ese amor feliz, desdichado y traicionero.
Divino es básicamente una marca de streetwear donde los estampados e ilustraciones, las frases populares y callejeras y una mezcla de texturas y materiales en camisetas, vaqueros y chaquetas conforman su ADN. Su éxito radica en su sencilla, pero divertida propuesta de color, imágenes y palabras que expresan el sentir de los jóvenes de la ciudad, de hecho, Divino ha realizado uniformes y prendas emblemáticas para los chicos de colegio que quieren contar sus vivencias, sentimientos y recuerdos a través de chaquetas, sacos, morrales y/o gorras.
Frases como ‘Putamente Enamorado’, ‘Ropita hecha con mucho amor’, ‘Traición de Camajanes’, ‘Emperifollese’, ‘Mi Amor se fue’, ‘Soy el Elegido’, etc. son los diálogos de lo que Daniel Hoyos llama películas de amor a través de la ropa.
Con un estilo que evita lo complicado, una tanto provocador, y sobre todo muy juvenil, entendiendo esto último como la pertenencia a un grupo con gustos específicos, , en su pasado desfile en Colombiamoda, tiene tiendas en Bogotá y Medellín y actualmente el Grupo Divino desarrolla toda la producción de vestuario corporativo y publicitario de diferentes empresas con un target joven.
Pasión, amor, alegría, engaño, dolor, odio, entre otros, son las palabras contrastantes que definen el espíritu de esta marca.

































