¡Estilistas tenías que ser!
Cool Hunters, editores de moda, modelos, celebrities, diseñadores, la calle: infinidad de personajes de la moda se baten por el título de “creador de tendencias”. Si hay alguien que tiene en su mano la llave de “lo que se lleva” son los estilistas. En poco más de diez años el poder que tenían los editores de revistas de moda y que antes habían ostentado los diseñadores ha pasado a las estilistas: en femenino, porque las principales son femeninas. De un tiempo a esta parte, las nuevas estrellas de la moda son las “estilistas”.
Si hay un nombre clave en el mundo de las “estrellas de las tendencias” es Patricia Field. Hasta el punto de que Sexo en Nueva York se convirtió en el mayor editorial de moda de la estilista americana. Ella es la culpable de que la mayoría de féminas se decanten por los bolsos de mano como un complemento de día o de que este invierno, todas suspiren por un cinturón de tachuelas que todas las marcas del low cost de la moda han plagiado.
Los estilistas representan a la perfección el “poliedrismo” dentro del mundo de la moda. Son cazadores de tendencias, costureros que arreglan y modifican las propuestas de los diseñadores, avanzadilla de las nuevas propuestas e incluso, en la mayoría de casos, diseñadores. Los estilistas son en cierto modo los “hombres del Renacimiento” de la moda. Son capaces de acaparar todas las facetas de la misma, personifican el “todo” del mundo del diseño, las tendencias y la mercadotecnia.
Las estilistas difunden sus tendencias a través de series y películas, principalmente. No sólo en SNY (entiéndase Sexo en Nueva York), sino también en el nuevo éxito Gossip Girl, último paradigma de lo más “in” al otro lado del Atlántico. La mano que hay detrás de Gossip no es otro que Eric Daman, asistente de Patricia Field en la serie de Sarah Jessica Parker. Pero también hacen su trabajo como consejeros de actores y cantante, quienes se dejan aconsejar.
Un ejemplo de esto último es William Baker, estilista de Kylie Minogue. Su función ha ido creciendo cada vez más hasta convertirse en la mano derecha de la australiana. Él es el artífice del maridaje entre la cantante y Dolce & Gabbana o la última colaboración de ésta con el francés Jean Paul Gaultier. Sus colaboraciones con ID Magazine son un claro ejemplo de la estética Pop que tanto gusta al inglés. Su última aventura ha sido el diseño de una colección de bañadores y ropa interior masculina.
Los estilistas se han convertido en el nuevo paradigma de la moda. Tanto es así que la cadena americana CW ha puesto en marcha un reality para encontrar al mejor estilista de EE UU, Stylista. Conocido es el caso de Cristina Rodríguez, la primera estilista de Supermodelo y autora de Cómo no ser una hortera de bolera, o su sucesor, José Pacheco -más conocido como Josie.
Lauren Santodomingo es otra de las nuevas estilistas venidas a más. Con un gusto exquisito al estilo neoyorquino, la joven se ha convertido en una de las caras visibles del Vogue Americano. Su influencia entre las treintañeras de manhattan es más que visible y sus impecables apariciones siempre son comentadas. Al igual que su discreto trabajo en el magazine estadounidense.
En clave nacional, las estilistas no trascienden y es difícil pronunciar el nombre de alguna de ellas para los no entendidos. La más popular es la mediática Clara Courel. Ser chica AR es lo que tiene, si bien su estilo “marichoni” está a años luz de las estrellas internacionales. Ya lo decía el arquitecto Mies Van der Rohe: “menos es mas”.








