Quiero mi parte de la moda unisex
Estoy harto. Harto de la dictadura de la moda femenina. Harto de que el horizonte del estilo femenino no tenga límite. Harto de que el hombre no tenga cabida en el fabuloso mundo del saber vestir. Harto de que unisex signifique ropa de hombre para ellas.
Unisex, si el idioma no me falla, debería significar “moda para los dos sexos” o “moda que combina características de ambos sexos”, pero si de algo me río son de las definiciones teóricas de moda. El último ejemplo lo hemos tenido hace bien poco con la línea de Comme des Garçons para H&M.
Ropa unisex prometía. Para ellas, blazers masculinos, sombreros, pantalones de inspiración menstyle… ¿Para nosotros? Una horripilante colección de cuatro camisas horteras, bermudas y dos o tres camisetas de inspiración desconocida. ¿Qué esperabas?
La moda unisex es un estilo más dentro del armario de la mujer, no del de hombre. Si existiera de verdad para nosotros, la colección de Rei Kawakubo habría incluido faldas masculinas, pantalones pitillo y macutos, por ejemplo. Pero no, la exitosa línea de la cadena sueca apostó por una moda unisex a medias. ¡Ja!
Y no es una simple línea de ropa, es la frustración de los que como yo, creemos que la moda masculina es algo más que lo que viene siendo desde hace mucho tiempo. Tiene que ser algo más.
Pero ellas seguirán comprando zapatos de inspiración masculina, camisas de hombre y, lo mejor de todo, adaptarán la última tendencia tonta, la de los boyfriend jeans. Qué gracia me hace ese “must” de robarle al novio los vaqueros. Eso sí que es unisex. Y yo digo ¿la girlfriend skirt no sería igual de unisex? No, hombre, eso sería una mariconada.






