Clandestinos


Locales inesperados, en cualquier zona de la ciudad, en el centro, con descaro, en ocasiones apartado en una calle más de un barrio cualquiera. Sus entradas discretas, normales, a la vista… alguien agradable te recibe con tranquilidad.
De nuevo oscuridad y color rojo, proyecciones que llenan el ambiente, cortinas que separan la entrada y confortables sillones que voy encontrando a mi paso. Caras conocidas, sonrientes, de charla en los pasillos, bailando o escuchando la música que va conduciendo poco a poco la velada. Fin de jornada, relax, nos envuelve la atmósfera, nos inspira… somos cómplices de una atención inmejorable y una convocatoria siempre selecta y secreta. Bosco y Martin se ocupan de todo con rabioso buen gusto.
Totalmente apartado de publicidad, estereotipos y celebrities ocurre, hay magia, siento que todo alrededor me acompaña. Cumple de Edu, sonido envolvente, bailo, siento y comparto momentos. Alvaro Cabana y Beni… me regalan los oídos. Aniversario celebración, Marcos inDub y Ponziano mezclan con elegancia la orgía de sonidos que tienen preparados, crean clima… nos posicionamos.
Locamotora aterriza en Barajas en ese mismo momento, nos contacta y acude a la cita. Observa todo el movimiento divertida, sin separarse de su chupa-chups y disfrutando encantada de todo el montaje… Se adapta enseguida.
Las chicas de moda llenan la pista, se mueven, te incitan, te agradan, flotan… como bien dice mi gran amigo Robacho con clase y elegancia en manos del atrevimiento cabalgando a lomos de la diversión. En este momento la música alcanza dimensiones canallas, más allá de uno mismo me dejo llevar, soy capaz de percibir mucho más, ellos me lo brindan. Los sentidos se abren, el sonido llena, lo envuelve todo, nos comunicamos.
La velada pudo terminar a cualquier hora, no importa. Sólamente nos queda por saber cuándo será el próximo “encuentro” que espero con impaciencia pues es en estos instantes donde el tiempo se para y todo lo demás fluye en perfecta concordancia con el estilo y buen gusto.
Alberto García-Alix, de donde no se vuelve


Voy camino al Reina Sofía, la exposición sólo estará hasta el 16 de Febrero y no quiero perdérmela, es una obra real y presente en nuestras vidas. Decido ir sola, voy a introducirme completamente en esta historia contada a través de imágenes que en un principio iban a ser un guión cinematográfico pero han acabado convirtiéndose en un viaje por una realidad contada a través de 250 fotografías y una pieza audiovisual.
Hay miradas hechas para captar momentos importantes, escenarios que están ahí, aunque no todos pueden verlos, y no sólamente en captar el instante está el arte sino en fundirte con esa escena, disfrutar de su magia o sentir su miedo…
De esta manera me acompaña hoy García-Alix por una realidad que es a su vez un momento histórico en España, y que él ha vivido encarnizadamente. Desnuda su verdad ante los ojos de todos y me invita a sentir la angustia que hay contenida en su memoria, en sus fotos.
Lo primero que veo al llegar son imágenes de su vida, de sus amigos… los que están y los que ya se han ido. Momentos duros de jeringuillas y heroína. Diferentes personajes apasionados, potentes, calientes, con fuerza, con rabia… pero a la vez sensibles, inseguros, desprotegidos, muy solos… con miedo. Se esconden tras una apariencia grandiosa, rompen moldes, se expresan, se atreven, desafían lo convencional, rozan los límites… se exceden.
“La magia de la vida es el encuentro”, la fotografía es un encuentro, es un pulso entre modelo y fotógrafo. Creo que Alberto busca poseer la presencia, el momento. Como él mismo reconoce su mirada no es limpia ni su intención honesta, sabe lo que busca, lo conoce mejor que nadie… lo siente todavía y le sigue impresionando. Quiere mostrar, su sorpresa al buscar y encontrar, al enfrentar las miradas… al descubrir su miedo.
Por eso es totalmente sincero, por eso se autorretrata, cuenta una historia a partir de si mismo, más que nadie ha estado involucrado en esta realidad, la conoce, le duele y la cuenta.
El viaje continúa por diferentes escenarios de Madrid, París y Pekín. Se inspira emocionalmente y me transporta por 30 años de trayectoria desde su visión de hoy, desde el presente.
Me quedo con algunos personajes a los que conozco personalmente. Su vida ha sido dura, su apariencia también lo es. Inconformismo y sensibilidad puedo ver en sus miradas. Aunque continúan con su vida hoy siguen teniendo miedo, ellos no lo saben pero son más fuertes de lo que aparentan realmente.
Algunas veces en mi recorrido por Madrid me topo con Alberto, flaco, rockero, tatuado, auténtico, siempre cercano, me gusta verlo, sentirlo… siempre hay magia en estos encuentros.


Demodé… puede ser, pero genuino
En pleno centro, en el mismo corazón de Madrid, muy cercano a la Gran Vía, se encuentra Demodé. Ballesta, antigua calle de prostitutas y vicio. Camellos, yonkis y borrachos se amparaban con libertad en la noche que guarda la entrada a este antiguo burdel, el cual ha sabido conservar con encanto la estética original.
Me sumerjo una vez más en la noche madrileña, me gusta su ambiente. Esta noche busco divertirme y que me dejen en paz. Demodé es el lugar perfecto. Nadie va a preguntarme si estudio o trabajo…
Paredes rojas, sillones tapizados, cuadros antiguos, marcos dorados y oscuridad decoran el espacio, que sumado al sonido electrónico de su cabina, crean el clima adecuado que estoy buscando.
Luis y Cristina llevan cinco años al frente, ocupándose de darnos un trato excelente a todos y añadiendo toques personales, como entrada libre y ropero gratuito, detalle que hace que te sientas incluso más arropado en su interior.
Advance(Luis), Jesús González y Fernando Guyón son los Djs residentes, se ocupan de sumergirme en mi deleite musical, aunque por ésta cabina he visto pasar importantes Djs y productores internacionales, como Dj Three de NYC, la pasada Noche de Reyes, Dj Joshua de Chicago o Dj Meat de Nortwest- Reino Unido… claro, se encuentran bien en este pequeño club.
Me confundo entre la gente variopinta, promotores de otras salas, djs, rrpp, modernos, peña antigua… House, Minimal, incluso Techno Detroit en alguna ocasión… oscuridad… aunque siempre elegante, con clase.
Bebo tequila, hablo, bailo, río, enredo…
Terminada la sesión y el disfrute salgo a la calle y miro hacia atrás… es el mejor club temprano de la ciudad. Aquí me encuentro a gusto. Siento que Demodé no está incluido en el proceso de transformación que moderniza la zona, pasa desapercibido por el día, pero en la noche brilla igual que una joya vintage.






