Mimótica Micola en el País de las Maravillas


“Bonjour, je m’apelle Mimótica Micola. J’ai 5 ans. J’habite à Barcelona et j’aime les bombons”. (Buenos días, me llamo Mimótica Micola. Tengo 5 años. Vivo en Barcelona y me gustan los bombones). A pesar de lo que pueda parecer, este artículo versa sobre bolsos.
Aunque no se trata de una firma cualquiera ya que la nueva colección de Mimótica Micola recuerda a esas tontas y divertidas redacciones de primer curso de francés. Huele a libro nuevo, a goma de Milán y a la hierba que se seca al sol tras haberse regado. Como un helado de fresa en un parque o los cuadros de las batas en la guardería. Prima-verano en estado puro.
Los tonos pastel adquieren el máximo protagonismo para endulzar una colección suave y serena. Los acabados se presentan con un mimo exquisito donde tienen cabida desde las maletas hasta los shopping bags, además de carteritas y bandoleras. Y para los materiales: volantes de tul, ante, piel, bambú o mimbre.

¿Te hace un picnic? Pues que no se te olvide nada. Coge el mantelito, los emparedados, y una botella de limonada bien fresquita. Guarécete bajo tu árbol favorito y pon bajo la sombra tu bolsito: ya sea La Cage o Le Sac de Plage.
¿Qué tal un sueñecito? Vuelo directo a París. La edad de la inocencia se pasea por el Sena con una divertida variante del Birkin en estampado florido colgado del hombro. Y para la Maria Antonieta de Coppola, sus Converse nunca hubiesen ideado un compañero mejor que el modelo Les fleurs du mal.
De pronto, una voz te devuelve a la realidad: “Alicia, despierta. Estabas soñando. Volvamos a casa que ya empieza a ser de noche”.

Boys just wanna have Fun&Basics
Los restos de las segundas rebajas se van disipando en las esquinas de las tiendas para dar paso a los avances de primavera-verano. A pesar de que el frío se ha intensificado en las últimas semanas, ya tenemos la mente puesta en el calor y esperamos impacientes el cambio de estación para deshacernos de las bufandas y entregarnos sin resistencia a los tejidos ligeros.
Una vez más, el espíritu de la moda se unifica para parir una tendencia que inunda todo a nuestro alrededor: el ‘arty’. Los diseñadores ya vinieron anunciándolo desde las pasarelas hace varias temporadas pero es ahora cuando realmente se impone en el mundo real: la calle.
De estas mismas fuentes son de las que bebe la marca Fun&Basics que, para esta primavera, despliega una variopinta selección de bolsos masculinos inspirados en los grandes museos de arte contemporáneo, el grafismo y la explosión de colores.
Sin dejar de lado su diseño urbano y funcional, toma al nylon como elemento estrella. Por primera vez en su colección, le dan un punto de estridencia a sus creaciones introduciendo el brillo y un acabado acharolado que hará las delicias de los más ‘street’. Es el caso de las bolsas ‘Magritte’ y ‘Nicholson’.
Para bohemios, el modelo ‘Dreyfuss’ es perfecto, una propuesta en nylon ultraligero que presenta un color puro por una de sus caras, mientras que por la otra se impregna de originales prints. El complemento ideal para una camisa blanca y un pantalón de corte bombacho.
Y para todos aquellos que aún no se decidan a la hora de llevar un bolso, Fun&Basics ha creado ‘Klee’, un saco-petate multirayas que combinará con todos tus looks y te permitirá cargarte a la espalda ese kit de imprescindibles para tus escapadas: tu MP3, el último Best-seller, móvil, cartera, llaves, etc. Una vez que lo pruebes, no querrás llevar otra cosa.
Por último, los shopaholic tienen una nueva excusa para comprar porque el icono de la colección es para ellos: el modelo ‘Miró’ es un shopping bag en color gris claro salpicado de rojos, amarillos y azules, con cuidados detalles en bolsillos, cremalleras y cintas.
Ahora sólo te queda decidir cuál es el tuyo y dejarte llevar. ¡Para que luego pienses que el arte es aburrido!
Lo mejor de 2008 - Bolsos
Los Bolsos que NO deberías llevar
Antes de nada, advertimos que lo que vais a leer a continuación, puede herir vuestra sensibilidad. Así que absténgase toda aquella persona que piense en la palabra ‘mercadillo’ y le empiece a faltar el aire.
Después de varias sesiones de bolsos que nos encantarían ha llegado la hora de dar una pequeña lección sobre buen gusto, y avisaros de los ‘pecados’ que podrías cometer regalando alguna de estas horribles piezas en fechas tan próximas a la Navidad.¡Vamos al lío!
1. No me seas ‘Choni’
Olvídate ya de los bolsos-dibujo. Sí, sí, aunque te de pena, deshazte de esa horterada de las Supernenas porque llevar sobre tu hombro a Cactus, Pétalo y Burbuja, no te va a dar ninguna credibilidad de cara a los demás.
El de Pucca tampoco vale y mucho menos el de Emily. Cuando ibas al ‘insti’ y te molaba el rollo gótica bien, pero ahora ya no. También quedan prohibidas Hello Kitty y, sobre todo, Tarta de Fresa. ¡Que ya tienes una edad!
2. Playerismo
Si vieses a alguien con una playera atada al hombro, ¿qué pensarías? ¿Qué está loco o loca? Pues entonces ni se te ocurra comprarte el bolso Converse, por mucho que te intenten convencer de que es lo más del ‘sport chic’.
3. Lentejuela a discreción
Cada vez que oigo la palabra ‘bolso de fiesta’, me echo a temblar. A mi mente se vienen infinidad de bolsos plagados de lentejuelas y cristalistos rosas y blancos, de diversas formas, componiendo mosaicos imposibles y, en definitiva… horrorosos.
Que no te engañen las revistas de moda. La lentejuela está bien cuando se da en pequeñas dosis. En bolsitos muy pequeños, de un solo color. Pero que no parezca que te has hecho un bolso con todo el vestuario de las burbujas Freixenet.
4. “Es de Tous, autentiquísimo”
Vayas donde vayas verás uno de estos Tous buenísimos, que algún hijo adorable habrá regalado a su madre. Ella lo lucirá orgullosa y le dirá a la vecina: “es de los buenos, Mari”. Opiniones aparte de todo lo que hace esta firma, creo que en las imitaciones es de las que peor parada sale.
Su característico osito acaba desapareciendo hasta convertirse en estrellitas, flores o leones marinos sobre fondo de camuflaje. El nombre puede variar desde Bous hasta Tus. Casi es mejor optar por un Carolina Ferrera, una bandolera de Calvin Klon, o un bolso de Christian Dios. Si vas a comprar una imitación, preferiblemente que sea de una marca con menos logo como Guess o Tod’s. Irás más discreta y dará más el pego.
5. El bolso de la ciudad
Este se lleva la palma de nuestra particular galería de los horrores. Aunque no hemos puesto foto, sabes de sobra cuáles son. Plagan las aceras de las ciudades, los tenderetes de los pueblos en fiestas y las estanterías de las tiendas de souvenirs.
Es ese bolso rojo, amarillo, verde o azul, en el que aparece impreso repetidamente el nombre de una ciudad: Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Oviedo … hasta ¡Toledo! Tened cuidado porque os lo acabarán regalando tus padres como recuerdo después de un fin de semana rural. Lo siento pero es bastante feo. Cuando Louis Vuitton creó el suyo, tenía su gracia, pero esta versión cutre ya se pasa de castaño oscuro.
6. Mariconera: hasta el nombre suena mal
Y para vosotros, sé que las riñoneras pueden ser cómodas pero no queda nada bien cuando te plantas la que te acaban de regalar por comprar dos cartones de Marlboro o un pack de 8 litros de Coca-Cola. El hombre anuncio no se lleva y de hecho, en Madrid está prohibido, así que no les regales a las marcas más tiempo de promoción.
Opta por una bandolera que es más espaciosa y no te supondrá el problema de que se te acaben cayendo los pantalones por el peso.
¡Eso es todo amig@s!
Con la ecología a cuestas
A simple vista, el bolso-hoja de la foto (abajo) parece obra del delirio de Miuccia Prada, en pleno sueño de una noche de verano. O un intento desesperado de Stella McCartney por hacer de la ecología su grito de guerra. Pero… nada más lejos de la realidad ya que el objeto en cuestión tiene DNI español y se llama El Naturalista.
Esta firma, que se dedica mayoritariamente a la producción de calzado, comenzó su andadura en 2001, en La Rioja, con una filosofía muy clara: el respeto por la Naturaleza. Y de ella misma beben sus fuentes de inspiración ya que cada creación está basada en un viaje o un lugar concreto del mundo.
Para este otoño han desarrollado una línea de bolsos unisex que siguen las pautas ecológicas que los han hecho tan característicos como el uso de materiales y tintes naturales o la búsqueda de un sistema de producción tradicional.
Además, colaboran en el Proyecto Atauchi, una iniciativa educativa para los niños más pequeños y necesitados en Perú. Así que para todos aquellos que aún suspiran por conseguir de alguna manera el ‘I’m not a plastic bag’ de Anya Hindmarch, que sepan que la ecología nacional también puede tener cosas tan tiernas como el bolso-hoja de ‘El Naturalista’: “diseñado por personas que cuando sueñan, construyen”.


















